viernes, 23 de diciembre de 2011

Los Testigos de Jehová en el Propósito Divino

Dios tiene un propósito. Sí, Dios tiene un propósito grandioso y ciertamente será realizado. Podemos decir con la más absoluta certeza, y sin necesidad de dar grandes explicaciones que la Biblia es un archivo donde se encuentra registrada la historia de la humanidad, así como la revelación de los deseos y propósitos de Dios para con su creación.

El deseo y propósito original de Dios se encuentra registrado en el libro de Génesis, encapsulado en el mandato que Dios le dio a Adán y a Eva cuando finalmente Dios terminó su obra creativa en la tierra.

Este mandato se expresó de esta manera:

“Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra y sojúzguenla, y tengan en sujeción los peces del mar y las criaturas voladoras de los cielos y toda criatura viviente que se mueve sobre la tierra”.

En el momento en que Dios pronunció esas palabras Adán y Eva se encontraban en un estado puro y natural; ellos se encontraban desnudos en medio del Jardín de Edén; un exquisito lugar de paz y placer. En aquel lugar no existía el mal. Por lo tanto, no hay duda que nuestros primeros padres entendieron que el deseo y la orden de Dios para con ellos era que se multiplicaran; que produjeran hijos, y que ellos; junto con las futuras generaciones de sus descendientes, expandirían los límites del paraíso en el que ellos habían sido formados, al grado de convertir a toda la tierra en una copia del modelo original que Dios había creado. El propósito de Dios era que los hombres vivieran para siempre en perfecta armonía en un paraíso que ellos mismos ayudarían a construir. El propósito de Dios se convertiría en el propósito de los hombres.

Entre todos los árboles del Jardín de Edén habían dos que eran únicos y muy especiales. Uno era el árbol de la vida, y el otro era el árbol del conocimiento del bien y el mal. Respecto al árbol del conocimiento del bien y el mal Dios expresó claramente que ese árbol le pertenecía al Creador de Adán solamente. No había dudas ni ambigüedad alguna respecto a la orden y mandato de Dios. Adán y Eva no deberían ni siquiera tocar tal árbol so pena de muerte.

Para que la humanidad pudiera llevar a cabo exitosamente el deseo y propósito de Dios se necesitaría la más absoluta confianza y obediencia por parte de ellos en su amoroso Creador; obediencia que estaba simbolizada por el decreto que prohibía comer del árbol del conocimiento del bien y el mal. Trágicamente, al poco tiempo de su creación, Adán y Eva desobedecieron a Dios aún antes de tener su primer hijo. Como consecuencia de ello, ellos fueron expulsados del paraíso sin tener la oportunidad de probar alguna vez del precioso fruto que se encontraba en el árbol de la vida.

Posteriormente a su expulsión, Dios colocó a querubines a las puertas del Edén, los cuales; armados con flameantes espadas, impedían que Adán, Eva, o los descendientes de ellos, volvieran alguna vez al paraíso y lograran comer del árbol de la vida. A partir de ese momento, ninguna persona de entre la humanidad volvería a entrar al Jardín de Edén a menos que primero demostrara una absoluta confianza y obediencia en Dios.

Pero antes que los pecadores originales fueran expulsados del paraíso Dios hizo una modificación a su propósito original. Hablando al traicionero e invisible ángel que había instigado esta rebelión, -usando una serpiente de una manera similar a como un ventrílocuo usa a un muñeco al hacerlo hablar, - Jehová dijo:

“Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu descendencia y la descendencia de ella. Él te magullará en la cabeza y tú le magullarás en el talón”.

El propósito final y definitivo de Dios se expresó en ese momento por medio de una profecía inescrutable en aquel entonces. No obstante, gradualmente y con el pasar de los siglos, Dios poco a poco empezó a revelar el significado de la enigmática proclamación que Él hizo en Edén.

Debido a que Adán y Eva fueron condenados a una existencia en la que su principal preocupación era la supervivencia diaria al tener que cultivar su alimento entre los cardos y espinos que la tierra producía, Adán y Eva solo pudieron lograr dar inicio a la procreación de una raza humana imperfecta y moribunda; una procreación que continúa hasta nuestros días.

Era evidente que la “Mujer,” así como el Salvador prometido por Dios no podían ser producidos por medio de la imperfecta y moribunda descendencia de Adán.

No obstante, después de la ignominiosa expulsión de la primera pareja humana del Jardín de Edén sucedió un extraño acontecimiento. Con el correr del tiempo la descendencia de Adán comenzó a multiplicarse, y seguramente debido a la belleza de la creación original, a los hombres de aquel entonces les empezaron a nacer hermosas hijas las cuales llamaron mucho la atención de ciertos habitantes de las regiones celestiales.

Fue entonces cuando otros hijos de Dios siguieron el ejemplo de Satanás y también se rebelaron contra Jehová. Seducidos por estas hermosas criaturas humanas, estos seres celestiales abandonaron su lugar original de habitación, y se materializaron en forma de hombres- no hay duda que como hombres irresistiblemente atractivos, inteligentes y poderosos-.

El relato que encontramos en el capítulo seis del libro de Génesis nos dice que estos “Hombres” tomaron para ellos muchas mujeres, y con el tiempo se convirtieron en padres de hijos, - aparentemente ellos no podían engendrar hijas-. A los hijos de los hijos de Dios se les llegó a conocer como los nefilíms. Los nefilíms era una raza híbrida; eran la mezcla de pecaminosas mujeres y de angeles encarnados, y se caracterizaban por ser extremadamente violentos.

Como consecuencia de ello, el mundo se llenó de violencia y la tierra llegó a estar arruinada ante los ojos de Dios.

Los nefilíms resultaron ser los hijos de aquellos que con el tiempo llegaron a conocerse como “Espíritus Inmundos”- demonios-. Fue así como los demonios y su monstruosa y degenerada prole llegaron a convertirse en los dueños del mundo, al establecer en la tierra la supremacía de una raza que solo puede considerarse como súper humanoide.

De esta manera la simiente de la serpiente se hizo manifiesta por medio de hembras humanas; angeles rebeldes, y su extraña y degenerada prole. Eso era algo intolerable que no podía continuar así. Si Dios no hubiera intervenido probablemente el género humano se hubiera extinguido hace mucho, pues es muy posible que a los hijos de Adán se les hubiera negado la oportunidad de seguirse reproduciendo. Algo debía de hacerse, pues el propósito de Dios no podía verse truncado.

Aunque los angeles caídos posiblemente pensaron que Dios era de carácter débil y que de alguna manera les toleraría y les permitiría el continuar tras sus placeres carnales, Dios se propuso arruinar por completo el mundo de ellos por medio de un diluvio universal, y de esa manera destruir todo aquello que respiraba; con la excepción de aquello que se encontraba dentro del arca de la salvación. Sí, Dios destruyó a los nefilíms, así como los harems de hermosas mujeres que los “Amorosos” hijos de Dios habían obtenido para sí mismos.

Durante el cataclismo pluvial que destruyó el mundo de aquel entonces, los infieles hijos de Dios se vieron en la necesidad de abandonar a sus familias, así como el cuerpo carnal que ellos habían utilizado mientras vivían en la tierra, y volvieron a las regiones celestiales que ellos habían abandonado.

Debido a que ellos fueron expulsados de la presencia de Dios y no se les permitió volver a ser parte de la familia divina; y debido a que ellos también fueron “Encadenados” por el poder de Dios al no permitirles que ellos se volvieran a materializar nuevamente, ellos terminaron en un limbo existencial, y de esta manera estos angeles demoníacos llegaron a convertirse en la simiente espiritual invisible de la serpiente.

Fue de esa manera como la confrontación y la animadversión entre las dos simientes se hizo manifiesta. Debido a que Jehová Dios destruyó a los hijos y a las esposas de Satanás y de los angeles caídos, la enemistad entre Satanás y su simiente en contra de Jehová Dios y su compañía de fieles adoradores se hizo inevitable..

Poco tiempo después del diluvio universal Satanás nuevamente comenzó a fomentar otra rebelión entre los hijos de la humanidad, usando ahora a un hombre llamado Nemrod, el cual es descrito en las Escrituras como un gran cazador en oposición a Jehová. En esta ocasión Satanás se propuso organizar un aparato político-religioso para facilitar el control de un mundo que estaba por reorganizarse en aquel entonces. Nemrod llevó la delantera en un esfuerzo por construir una torre que llegara a los cielos- la infame Torre de Babel-. No hay duda que uno de los propósitos de esa torre era que ésta sirviera como un impresionante templo, así como un centro para adorar a los espíritus demoníacos invisibles.

A fin de frustrar ese proyecto, Jehová Dios usó su gran poder una vez más al confundir los lenguajes de la humanidad, haciendo imposible el trabajo y la cooperación entre los constructores de la torre. Eventualmente los constructores de la Torre de Babel abandonaron su proyecto y empezaron a dispersarse por toda la tierra; cumpliendo así el deseo de Jehová de poblar la tierra por todas partes según sus diferentes razas, lenguajes, y nacionalidades.

Esta historia no tiene nada de increíble si tomamos en cuenta que Jehová Dios como inventor del lenguaje podía reprogramar la base de datos en la mente de los individuos con la facilidad que usted y yo podemos borrar e instalar nuevos programas en nuestra computadora personal.

No obstante, antes del esparcimiento de la humanidad por todo el globo terráqueo, Satanás había producido exitosamente a su falso mesías y había creado una mitología alrededor de éste; mitología que con el tiempo se transformó en una gran religión.

Por lo que puede deducirse basandonos en lo que nos dicen ciertas fábulas y antiguas mitologías, podemos decir que Nemrod sufrió una muerte muy violenta. No obstante, parece ser que debido a su poder y proezas Nemrod fue deidificado aún antes de su muerte; por lo tanto, después de su muerte él fue inmortalizado como el dios sol, y eventualmente terminó convirtiéndose en el principal dios de Babilonia; un dios conocido como Marduk.

Después de su muerte, su esposa, una mujer llamada Semiramis, afirmó haber dado a luz de manera milagrosa- sin coito- al hijo de Nemrod.

De esta manera nació la tríada babilónica formada por el padre, la madre, y el hijo. Nemrod llegó a ser padre e hijo de si mismo; algo similar al dúo, padre-hijo que adora la cristiandad. Semiramis también fue deidificada como la diosa madre, y la llamada Reina del Cielo, la cual hace las veces de la fraudulenta mujer de la profecía.

El hijo de Semiramis se convirtió en la simiente de una de las dos mujeres mencionadas en el libro de Génesis. Esa es la razón por la cual la enseñanza trinitaria se esparció por todo el mundo después de la diáspora y del esparcimiento que se suscitó en las llanuras de Sinar posteriormente al diluvio. A todos los lugares a los que fueron dispersados, los habitantes de aquel tiempo llevaron con ellos su particular versión de esta religión demoníaca.

Poco tiempo después que Satanás estableció a su falso mesías, Jehová Dios inició la primera fase de su proyecto a fin de crear a la mujer que produciría la simiente verdadera.

Dios hizo un pacto con un hombre llamado Abraham, y juró que por medio de la semiente de Abraham todos las naciones de la tierra serían bendecidas. Lo más extraordinario de todo esto es que la esposa de Abraham, Sara, se encontraba más allá de la edad de concebir un hijo.

Al hacer eso, Dios estaba mostrando la forma como la simiente verdadera sería producida; es decir, por medio de un nacimiento milagroso. La razón por la cual la simiente verdadera sería el producto de un acto milagroso es porque tal simiente proviene del cielo, y por lo tanto, no está contaminada por el pecado de Adán.

Cuando el hijo engendrado milagrosamente por Abraham, -Isaac- era ya un hombre joven, Dios ordenó a Abraham que él efectuara un sacrificio humano usando al hijo que él había tendido con Sara como sacrificio propiciatorio.

Obviamente, esto era más que una simple prueba que Dios estaba poniendo a Abraham. El sacrificio de Isaac por parte de Abraham era en sí una prefiguración que Dios mismo efectuaría al sacrificar a su Hijo unigénito. De hecho, aun el sitio en el que Isaac iba a ser sacrificado se encuentra a muy corta distancia del lugar donde sería establecida la ciudad de Jerusalén; ciudad en la que el Mesías verdadero fue sacrificado dos mil años después.

Para Que Mi Nombre Sea Declarado Por Toda La Tierra

Es muy interesante y significativo el hecho que el día en que Isaac iba a ser sacrificado, Abraham llamó “Jehovah Jireh” a la montaña en que tal sacrificio iba a ser ofrecido. El nombre “Jehovah Jireh” significa literalmente “Jehová proveerá”.

Debido a ello, el peculiar Nombre de Dios a partir de ese momento llegó a estar íntimamente ligado a la futura casa del pueblo Judío; casa sobre la cual el Sagrado Nombre de Dios terminaría residiendo. No obstante, el Nombre del Dios de Abraham y de Isaac recibiría una honra mucho mayor a la honra que conlleva el nombrar a una montaña en honor a cierta persona. El Nombre de Jehová eventualmente sería conocido y honrado en todas partes de la tierra; tal y como fue el propósito original de Dios.

Debido a que las doce tribus de Israel fueron creciendo; tribus que eran descendientes directas de Abraham, ellos eventualmente terminaron siendo esclavos en Egipto. De igual manera, la nación Egipcia gradualmente llegó a convertirse en la civilización más avanzada del mundo postdiluviano.

Después de 400 años de esclavitud por parte de los Judíos en Egipto, dio inicio la siguiente fase en el propósito de Dios. Esa fase consistía en revelarse a los hombres. Sí, había llegado la hora en que Jehová iba a revelarse; aunque de forma limitada, como el Dios de dioses y como un imponente Salvador y Libertador.

Por lo tanto, Dios eligió a Moisés como su profeta y le ordenó que confrontara a Faraón; un necio individuo que se negaba a reconocer la autoridad del Dios de los Hebreos. Debido a su terquedad, este orgulloso y altivo rey terminó retando y mofandose de las órdenes de Jehová. Por medio de Moisés Jehová le dijo a Faraón:

“Pero, en realidad, por esta causa te he mantenido en existencia, a fin de mostrarte mi poder y para que mi nombre sea declarado en toda la tierra”.

Después de una serie de devastadoras plagas que humillaron a Egipto y lo pusieron de rodillas, - la última de ellas consistió en la muerte de todos los primogénitos de Egipto,- Faraón cedió al liberar a los Israelitas, -para después cambiar de opinión y tratar de esclavizar nuevamente a los esclavos que estaban encaminandose hacia la libertad-.

Fue en ese entonces cuando Jehová Dios destruyó definitivamente a Faraón y a su ejército al sepultarlos bajo millones y millones de toneladas de agua en el Mar Rojo. Al humillar y destruir al poderoso Egipto de la antigüedad, junto con su colección de inútiles e inservibles dioses; incluyendo a la tríada Osiris, Isis, y su hijo Horus, el Nombre de Jehová llegó a ser conocido y temido por toda la tierra en aquel entonces.

Como evidencia de la fama del Dios Todopoderoso, cuarenta años después de destruir a Faraón y ya en los umbrales de Canan; la tierra que Jehová le había prometido a su pueblo, la calamidad que había caído sobre Egipto aún estaba viva en la memoria de los habitantes de la ciudad de Jericó. Rahab, la ramera que ayudó a los espías Israelitas confesó ese temor cuando dijo a Josué:

“Yo de veras sé que Jehová ciertamente les dará el país, y que el terror a ustedes ha caído sobre nosotros, y que todos los habitantes del país han quedado desalentados a causa de ustedes. Porque hemos oído cómo Jehová secó las aguas del mar Rojo de delante de ustedes cuando salieron de Egipto, y lo que ustedes hicieron a los dos reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordán, a saber, Sehón y Og, a quienes dieron por entero a la destrucción. Cuando llegamos a oírlo, entonces empezó a derretírsenos el corazón, y todavía no se ha levantado espíritu en persona alguna a causa de ustedes, porque Jehová su Dios es Dios en los cielos arriba y en la tierra abajo”.

Aproximadamente 500 años después que los Israelitas entraron en la tierra que Jehová había prometido a Abraham, Dios hizo un pacto con David para un reino. Entre otras cosas este pacto decía que el reino de David sería eterno; es decir, que alguien de la descendencia de David sería la tan esperada simiente verdadera, y que esa simiente heredaría el trono de Israel.

Es muy importante recordar que al poco tiempo después que Jehová eligió a David como rey de Israel; cuando David aún era un muchachito, el espíritu de Dios se apoderó de David e hizo que David retara y se enfrentara con el gigante Goliat. Aunque los hombres de guerra de Israel estaban aterrorizados por Goliat, David marchó en contra del enorme y bien protegido gigante con solo una honda y cinco pequeñas piedras; y obviamente, ¡Con el Nombre de Jehová como escudo!

En el enfrentamiento tan inspirador de David en contra del gigante Goliat, David dijo lo siguiente::

“Tú vienes a mí con una espada y con una lanza y con una jabalina, pero yo voy a ti con el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de las líneas de batalla de Israel, a quien tú has desafiado con escarnio. Este día Jehová te entregará en mi mano, y yo ciertamente te derribaré y te quitaré la cabeza; y ciertamente daré los cadáveres del campamento de los filisteos este día a las aves de los cielos y a las bestias salvajes de la tierra; y personas de toda la tierra sabrán que existe un Dios que pertenece a Israel. Y toda esta congregación sabrá que ni con espada ni con lanza salva Jehová, porque a Jehová pertenece la batalla, y él tiene que darlos a ustedes en nuestra mano”.

Sí, el Nombre de Jehová resultó ser muy superior a la imponente fuerza del gigante filisteo

Después que Jehová rechazó a Saúl, el primer incrédulo e infiel rey de los Judíos, David capturó la ciudad de Jerusalén que en ese entonces estaba bajo el control de los Jebuseos, y la hizo la capital oficial de Israel. Posteriormente Salomón, al heredar el trono de su padre David, construyó un glorioso templo sobre la colina más alta de Jerusalén. Fue en ese templo donde Jehová hizo que su Nombre residiera a partir de ese momento.

De manera trágica, aquellos a los que Dios consideró y reconoció como su pueblo, y con los cuales había hecho un pacto sagrado resultaron apóstatas e infieles, y adoptaron la demoníaca religión conocida como baalismo.

Pero eso no fue todo. El capítulo ocho del libro de Ezequiel revela que las mujeres Judías adoptaron como suya la detestable costumbre de llorar la muerte del dios Tamuz durante la celebración religiosa que se llevaba a cabo cada año. Tamuz es identificado por muchos investigadores como la reencarnación o resurrección de Nemrod.

En Jeremías 7:18 Jehová Dios acusa a los Israelitas de romper el pacto que ellos habían celebrado con Él, al hacer ellos sacrificios a la reina de los cielos. Fue de esta manera como Satanás logró introducir en Israel la adoración de Baal.

Después de exhortar pacientemente a su extraviada nación- es- al arrepentimiento, Jehová tomó acción e hizo lo necesario para limpiar su Nombre de todo el reproche e ignominia que le había acarreado el pueblo Israelita. Primeramente Él hizo que diez de las doce tribus de Israel fueran al cautiverio a Asiria. Posteriormente, Él destruyó a Judá; a Jerusalén, y a su templo por medio de Nabucodonosor, el rey de Babilonia. Finalmente Jehová Dios hizo que la potencia Babilonia fuera destronada de su poder por medio de Ciro, el rey de Persia y fue de esa manera como Dios castigó, perdonó, y recompró a su pueblo.

Por medio del profeta Isaías Jehová predijo la caída de Babilonia, así como el rescate y la recompra de Jacob, aún antes que Babilonia se convirtiera en la tercera potencia del historial bíblico. Sí, fue voluntad de Jehová el usar a la nación Israelita de la antigüedad para que ella sirviera como testigo de la naturaleza divina y verdadera de Jehová como el auténtico Creador del cielo y de la tierra. En Isaías 43:12-15 leemos lo siguiente:

“Yo mismo he anunciado y he salvado y he hecho que sea oído, cuando no había entre ustedes [dios] extraño. De modo que ustedes son mis testigos —es la expresión de Jehová—, y yo soy Dios. 13 Además, todo el tiempo yo soy el Mismo; y no hay nadie que efectúe liberación de mi propia mano. Me pondré activo, y ¿quién puede volverla atrás?” Esto es lo que ha dicho Jehová, el Recomprador de ustedes, el Santo de Israel: “Por causa de ustedes ciertamente enviaré a Babilonia y haré que desciendan las barras de las prisiones, y los caldeos en las naves con gritos quejumbrosos por su parte. Yo soy Jehová el Santo de ustedes, el Creador de Israel, su Rey”.

Aún después de la destrucción causada por el rey Nabucodonosor de Babilonia, Ciro; el rey Persa, reconoció que el Nombre de Jehová aún estaba asociado con los Judíos; con la ciudad de Jerusalén, y con el segundo templo. El decreto del rey Persa decía lo siguiente:

“Y que el Dios que ha hecho residir allí su nombre derribe a cualquier rey y pueblo que alargue la mano para cometer una violación y destruir esa casa de Dios, la cual está en Jerusalén. Yo, Darío sí emito una orden. Sea hecho prestamente”. -Esdras 6:12-

En vísperas de la primera destrucción de la ciudad de Jerusalén, y también después que Jerusalén fue reconstruida, Jehová Dios inspiró a otros profetas Judíos aparte de Isaías para que ellos registraran sus futuros juicios y decisiones judiciales.

Intercalados entre numerosas profecías dirigidas principalmente a Israel y a Judá; y en un grado menor a las naciones vecinas, Jehová Dios reveló detalles que hablaban de la simiente prometida, y de la eventual destrucción de la serpiente y su descendencia.

Sin embargo, con la llegada de Cristo Jesús en el primer siglo de la era común, se hizo evidente que era el deseo y el propósito de Jehová el transferir y mudar su Nombre a otro lugar de habitación diferente a la ciudad de Jerusalén y su templo. Fue entonces cuando el Nombre de Jehová llegó a estar asociado con la congregación internacional cristiana que su Hijo había fundado recientemente.

Aquellos Que Son Llamados Por Mi Nombre, Ha Dicho Jehová

Bajo inspiración, Santiago, el medio hermano de Jesús, explicó a los Judíos que habían aceptado el cristianismo que la conversión de los no Judíos a la fe en Cristo Jesús era el cumplimiento de la profecía que hallamos en el capítulo nueve del libro de Amós. Santiago dijo:

“Symeón ha contado cabalmente cómo Dios por primera vez dirigió su atención a las naciones para sacar de entre ellas un pueblo para su nombre. Y con esto convienen las palabras de los Profetas, así como está escrito: ‘Después de estas cosas volveré y reedificaré la cabaña de David que está caída; y reedificaré sus ruinas y la erigiré de nuevo, para que los que queden de los hombres busquen solícitamente a Jehová, junto con gente de todas las naciones, personas que son llamadas por mi nombre, dice Jehová, que está haciendo estas cosas, conocidas desde la antigüedad’. -Hechos 15:14-17-.

Es un hecho innegable que el Nombre de Dios fue eliminado hace mucho de la mayoría de las traducciones modernas de la Biblia; y con excepción de la Versión Nuevo Mundo, ninguna de las traducciones populares de la Biblia que encontramos hoy en día utilizan el Nombre de Jehová en el Nuevo Testamento.

No obstante, es razonable sospechar que el discurso que pronunció Santiago, así como el texto que se produjo debido a tal discurso, contenía el Nombre personal de Dios; al menos escrito en la forma conocida como el Tetragramatón. Solamente la gente ignorante en cuestiones bíblicas, - o los irremediablemente perversos y odiadores de la verdad- insisten en afirmar que el Nombre de Dios es “Dios” o “Señor”.

A estas personas podemos decirles que el término “Dios” no es un nombre sino un título. Independientemente de su pronunciación correcta, -Yahwe, Yahvé, Jehová, Jehovah, Geova, etc- el Nombre de Dios es claramente revelado en las Escrituras por medio del Tetragramaton; Tetragramatón que transliterado al Latín nos da el Nombre de YHWH. Sí, YHWH es el Nombre del Dios de los Judíos que era conocido “Desde la antigüedad”.

Por lo tanto, de acuerdo a la profecía, los cristianos estaban destinados a relacionarse con el Nombre de Dios y a ser llamados por tal Nombre.

No obstante, de acuerdo a las Escrituras, - y también de acuerdo a la historia- no existe record o prueba alguna que los cristianos originales del primer siglo hayan sido llamados por el Nombre tan prominente que encontramos en las Escrituras Hebreas. De hecho, el capítulo once del libro de Hechos nos dice que por cuestiones de la Providencia, los seguidores originales de Jesús fueron conocidos como “Cristianos”. Debido a ello nos preguntamos, ¿En qué sentido los seguidores de Jesús son llamados o conocidos por el Nombre de Jehová?

Si examinamos cuidadosamente la profecía de Amós, nos damos cuenta que ella dice que la gente que sería llamada por el Nombre de Dios hace su aparición en la escena del mundo después que la tienda de David ha sido restaurada. La tienda de David es una referencia al reino de David; lo cual significa el reino de Dios, pues se decía que los reyes que gobernaban a Israel se sentaban en el trono de Jehová.

No hay duda que Jesús era descendiente literal de David; y por lo tanto, heredero legal del reino. Pero, ¿Realmente se sentó Jesús sobre el trono de Dios durante el primer siglo? No, la respuesta es no. En ese entonces Jesús solo fue introducido como el rey potencial; de una manera similar a la forma como fue ungido David en su adolescencia.

No hay duda que a pesar de ser el rey de Israel, David no pudo sentarse inmediatamente en el trono sino que tuvo que transcurrir mucho tiempo. Sí, David tuvo que soportar mucha persecución y tribulación antes de sentarse en el trono como el legítimo rey de Israel.

De manera muy interesante, el Salmo 110 nos dice que Jesús había de sentarse a la diestra de Dios por mucho tiempo; de hecho, él tenía que esperar hasta que todos sus enemigos fueran puestos como banquillos para sus pies.

No obstante, Jesús sí empezó a gobernar sobre su congregación; congregación a la cual el apóstol Pablo llama el Israel de Dios, y el templo de Dios. La nación literal de Israel así como su templo habían servido ya su propósito. Israel había producido el Mesías, y tal y como Jesús afirmó a sus opositores, el reino de ellos sería quitado y sería dado a un pueblo que produjera frutos dignos del reino de Dios. En otras palabras, a partir de ese momento, el propósito de Dios se llevaría a cabo por medio de la congregación cristiana; congregación que Jesús comparó a una nación.

Sí, no hay duda que eso es así. Eso lo podemos corroborar por medio de las palabras que Santiago dirigió al inicio de su carta “A las doce tribus de Israel esparcidas por todas partes”.

Ese saludo no es una referencia a la nación literal de Israel sino a la congregación cristiana, la cual fue establecida bajo el fundamento de los doce apóstoles de Jesús. De manera similar, también se nos dice que los 144000 coherederos del reino de Jesús, los cuales conforman la simiente mesiánica verdadera provienen de las doce tribus de Israel.

Eso se debe a que según las palabras del apóstol Pablo en su carta a los Gálatas, aquellos que pertenecen a Cristo son la verdadera simiente de Abraham. Por lo tanto, no es coincidencia que el libro de Revelación nos diga que los 144000 individuos que Juan vio en su visión llevan el Nombre de Dios y el Nombre de Cristo escrito en sus frentes.

Al convertirse en el Israel de Dios, la congregación cristiana ha tomado el lugar del Israel literal en los asuntos que tienen que ver con las profecías del tiempo del fin. Eso significa que todas esas profecías se cumplirán y se llevarán a cabo a través de todo aquello que de una u otra forma esté ligado o relacionado con la organización que componen los seguidores de Jesús de la era moderna.

Por lo tanto, son los seguidores de Jesús, y no los Judíos o la nación bélica y potencia nuclear conocida como el Israel del Medio Oriente, los cuales jugarán un papel protagónico durante el tiempo del fin.

Poco tiempo después que la congregación cristiana fue establecida, Satanás logró corromperla y desviarla hacia la apostasía; tal y como lo había hecho con el Israel y la Judá de la antigüedad. En vez de ser un pilar y un apoyo de la verdad; tal y como lo había sido la congregación cristiana original, la cristiandad del Siglo III, asi como la cristiandad actual han sido grandes promotoras de la religión babilónica en sus diferentes formas y modalidades.

No obstante, con la aparición de los Estudiantes Internacionales de la Biblia; conocidos ahora como Testigos de Jehová, una forma reconocible de lo que pudiera considerarse como un modelo primitivo de cristianismo emergió, y con ellos un lugar en el que Dios ha decido que su Nombre ha de residir. Sin embargo, aún la organización actual de Dios ha sido corrompida y de esa manera se ha profanado el Sagrado Nombre de Dios.

Volviendo al último capítulo del libro de Amós, leemos lo siguiente en los versículos finales:

“Y ciertamente recogeré de vuelta a los cautivos de mi pueblo Israel, y ellos realmente edificarán [las] ciudades desoladas y [las] habitarán, y plantarán viñas y beberán el vino de ellas, y harán jardines y comerán el fruto de ellos. Y ciertamente los plantaré sobre su suelo, y ya no serán desarraigados de su suelo que les he dado’, ha dicho Jehová tu Dios”.

Los Israelitas y los Judíos que fueron dispersados por los Asirios y por los Babilonios fueron recogidos y retornados a su tierra después que el ejército Persa conquistó Babilonia en el año 537 A. C.

Sin embargo, los repatriados Judíos fueron nuevamente dispersados de su tierra una vez más por los Romanos en el año 70 E.C. Esto indica que el cumplimiento primario de la profecía de Amós; y por lo tanto, el resto de las profecías Hebreas también tienen su aplicación y cumplimiento con lo que la Biblia llama la congregación cristiana o el Israel de Dios.

Esto evidentemente significa que la congregación cristiana está destinada a ser destruida, y a sufrir un fin similar al fin que tuvieron el Israel y la Jerusalén de la antigüedad.

En una ilustración Jehová Dios comparó a los Israelitas a piedrecitas que serían puestas a través de un cernidor, y que serían sacudidas y zarandeadas por alguien que busca oro.

Cristo Jesús también usó la ilustración del trigo y de la mal hierba, así como la parábola de la red barredera y de los peces comestibles y los peces inservibles para ilustrar la forma como los elegidos serán seleccionados de entre aquellos que son rechazados.

De manera similar, el apóstol Pablo también ilustró cómo la organización cristiana sería probada por fuego, y cómo solo aquellos que habían construido su casa con materiales a prueba de fuego; tal como el oro y la plata, sobrevivirían la prueba, mientras que aquellos que habían construido su casa con paja y materiales combustibles sufrirían la pérdida de sus viviendas.

Tal y como Amós profetizó que Dios recogería y llevaría de regreso a su tierra a aquellos que Él consideraba su pueblo; de igual manera, Cristo Jesús también profetizó una gran recolección de sus elegidos al final de este sistema de cosas; recolección que se llevaría a cabo por los cuatro rincones de la tierra.

Esto explica la razón por la cual los cristianos del primer siglo no eran llamados por el Nombre de Jehová. Esta profecía tendrá su cumplimiento mayor a través de la congregación cristiana de la era moderna; congregación también conocida como la tienda de David.

Al igual que el reino literal de David, la tienda moderna de David también sufrirá el juicio ardiente de Jehová. Después de esta impresionante y devastadora purga, Jehová pondrá su Nombre sobre aquellos que El considera su pueblo, y entonces ellos serán recogidos y llevados finalmente al eterno reino de Dios.

El resto ungido, castigado, y refinado, cumplirá la profecía al ser ellos reconocidos por Dios como sus testigos; es decir, al ser reconocidos como los verdaderos Testigos de Jehová que menciona el profeta Isaías.

La tienda caída de David será reconstruida cuando el último de los 144000 elegidos celestiales se reúna con Cristo Jesús y esté de pie junto con Él en la montaña celestial de Sión. Es de esa manera como se revelará la verdadera simiente de Dios, y es por medio de esta revelación como las naciones del mundo son forzadas a saber y a reconocer que Jehová es Dios.

Cuando suceda eso, la fase cristiana del propósito de Dios habrá sido lograda.

6 comentarios:

  1. Estimado señor King

    Soy testigo de Jehová desde niño, desde hace 20 años. Vivo en Argentina. Desde fines del año pasado que estoy adentrándome en las interpretaciones proféticas que usted expone en la página http://e-testigosdejehova.com/, no voy a hacer largo mi comentario lo cual obliga a ir al punto dejando muchísimos puntos importantes para el corazón del siervo de Dios, sin darle tratamiento. Pero, resumidamente quisiera expresarle mi agradecimiento por poner esta información también en español.

    Había quedado descorazonado sobre todo al enterarme del problema de abusos que los silentlambs relatan. Con el tiempo mi mente me trajo el recuerdo de haber leído un artículo suyo, al cual rechacé primeramente, pero quedé marcado por el trato intenso sobre la profecía, me avergonzaba que el testigo común, ni siquiera nuestros privilegiados pudieran hablar así de esa parte de la palabra de Dios. La información de los silentlambs me descorazonó, pero su entendimiento me devolvió el corazón. Ahora tengo una energía increíble para estudiar la parte profética; estoy aprendiendo muchas partes de memoria y haciendo un estudio intensivo de sus partes. Tengo muchísimas preguntas para hacerle, pero quisiera terminar de tener una visión completa de todo lo que usted dice. Por eso quisiera pedirle ¿dónde puedo encontrar el libro “Jehová mismo ha llegado a ser Rey”, pero en español? Lo he encontrado sólo en inglés.

    Le estoy profundamente agradecido por todo lo que hace. Para mi es evidente que Jehová le ha dado este entendimiento.

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  2. Hola hermano King, soy Ricardo Rojas, de San José Costa Rica. Estoy muy emocionado y agradecido porque al fin he encontrado una respuesta clara y específica a mis oraciones y a muchos temas claramente nebulosos que enseña nuestros líderes en cuanto a profecía se refieren, y sobre todo porque las respuestas escriturales que usted expone tienen un carácter netamente bíblico y contundente que es lo que siempre me ha interesado. Cuando leo los temas tan claros y ampliamente desarrollados el corazón se me hace un puño pues se nos ha enseñado que todo lo que la sociedad enseña viene de Jehová y es desalentador cuando la historia misma nos demuestra que no. Pocos hermanos nos preguntamos o analizamos que si aquello que nos han enseñado y lo hemos predicado por años y que de pronto ya no es cierto entonces no solo era una mentira, si no que hemos predicado por años de años una mentira en nombre de Jehová, y aparte nadie se atreve a cuestionar a los responsables ni siquiera en estos casos, pues se enfrenta a ser tratado como apóstata. En muchas ocasiones la sociedad ha cambiado su punto de vista, que como siempre enseña que proviene de Jehová, por otro que contradice el anterior. Lo curioso es que mientras no lo había cambiado expulsó a buenos testigos de Jehová que se atrevieron a decir que aquella enseñanza no era como la sociedad decía. Un punto interesante es que cuando la sociedad cambia nadie lo trata de apóstata, pues anteriormente y por la misma razón se había expulsado a más de un testigo de Jehová. Todo esto demuestra las injusticias que a cometido la sociedad, y de rebote los ancianos y los que llevan la delantera en las congregaciones de todo el mundo, todo por creer ciegamente a un grupo de humanos y porque no se pueden contradecir so pena de expulsión. Usted (a través de las exposiciones bíblicas) también me ha hecho ver lo que debo hacer y entretanto no volver a la religión falsa, tampoco a tratar de sacar a testigos de Jehová de la fe que tenemos, si no más bien ayudarles y esperar que nuestro Padre Celestial actúe y ejecute todo lo que está escrito frente a la actual situación. Me alegra mucho lo que mencionas de dar el agradecimiento que se le debe dar a la watch tower por dedicar tiempo a educar mucha gente en todo el mundo, en cuanta a cada uno de nosotros, independientemente de su traba profética. La verdad es que antes no entendía donde debía yo poner cada una de estas y otras situaciones sobre todo sin tener que regresar a la religión falsa, así que aquí y por este medio te dejos las gracias de todo corazón, continuaré leyendo cada vez más. Tengo otras cosas y preguntas que me gustaría tratar con su persona más adelante. Para finalizar quiero decirte que los temas publicados en su blog y página e-watchman.com me han servido para aclararle a algunas personas la situación de la sociedad, algunos los he expuestos completos. Hasta pronto estimado hermano, cuídate y bendiciones de nuestro Padre Celestial. Un gusto servir.

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  4. muchas gracias queridos hermanos! con mucho gusto les escribiré al correo. No tiene importancia el equívoco, lo importante es el entendimiento y la obra maravillosa que está haciendo Jehová. Me hacen acordar a las palabras de 1 Samuel 3:11,"Y Jehová pasó a decir a Samuel: “¡Mira! Estoy haciendo algo en Israel que, si alguien lo oye, ambos oídos le retiñirán."
    De nuevo, muchas gracias por el trabajo que hacen!

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  5. Hola buen dia!! Mi nombre es Daniela y hace poco deje de reunirme con los testigos de Jehova, mi familia aun sigue estudiando, yo me aleje por que me di cuenta de tanta falsedad de parte de la sociedad watchtower diciendo que todo lo que nos hace creer es departe de Jehova, deje de reunirme con ellos debido que expuse mis dudas y lo que habia descubierto a los ancianos de la congregacion en donde asistia,lo unico que recibi fue sentirme humillada y haciendome quedar como una apostata delante de todos y de mi familia, le he pedido a Jehova que me de fuerzas para seguir adelante aun que me siento herida por lo sucedido y seguire estudiando y analizando aun las dudas que tengo aun que me ya no me reuna con ellos yo tengo mi fe firme en Jehova y en sus propositos, gracias por todos los articulos que usted publica me han ayudado en mucho hacerca de mi busqueda por la verdad de la watchtower, aun que no llegue a bautizarme yo sigo a Jehova con todo mi corazon.
    mi familia y algunos hermanos me han dicho que le di la espalda a Jehova, pero no es asi, le di la espalda a la sociedad WT no a Jehova.
    Que Jehova lo bendiga a usted y a todos los hermanos

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  6. Mi corazón se expande irresistiblemente!!!!! Al fin un entendimiento claro llega a mi mente, aunque no al corazón, pues Jehová siempre ha tenido su lugar preferente. Gracias señor por hacernos entender lo mal enseñado, sólo puedo dar las gracias al cielo por este lugar en la red!!! Que Jehová nos bendiga!!!!! Que felicidad!!!!!!

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